La Polaroid Go es la cámara instantánea más pequeña de la familia, pero no por eso pierde ni un ápice de su esencia.
Cabe en cualquier bolsillo, y la puedes llevar a todas partes para capturar momentos únicos al instante.
El formato de la foto es de 66,6 x 53,9 mm, con un área de imagen de 47 x 46 mm, justo para tener un recuerdo físico que quepa en la cartera.

Tiene funciones que molan un montón: la doble exposición te permite superponer dos imágenes en una misma foto para darle un toque creativo y artístico.
Y si te gustan los selfies, lleva un espejo reflectante para encuadrar bien, y un temporizador automático para que tengas tiempo de ponerte en posición sin prisas.

El diseño es blanco y súper ligero, fácil de manejar incluso para los que no son muy tecnológicos.
Eso sí, solo funciona con la película Polaroid Go, que se vende aparte, pero merece la pena porque las fotos tienen ese aire vintage tan característico de la marca.
Es la compañera ideal para viajes, fiestas o cualquier plan improvisado.


